... o hasta qué punto se puede reinventar la historia en una película.
Que en
las películas todo es posible ya lo sabemos. El cine muchas veces ha servido
para imaginar mundos fantásticos, para abstraernos de la realidad y crear universos
alternativos. Seres que en nuestro mundo serían inverosímiles en el cine pueden
ser de lo más normal. Pero, ¿qué pasa cuando la historia que estamos contando
es real, cuando los personajes existieron de verdad? En este caso, lo más
correcto, creo yo, sería mantenerse lo más fiel posible a los hechos que
sucedieron y no dejar volar la imaginación.





