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jueves, 14 de marzo de 2013

Sesión de cine: Dando la nota



Lo reconozco, la primera vez que vi el cartel en el cine, no sé por qué, pensé que Dando la nota iba a ser la típica comedia cutrona con chistes fáciles… Hasta que vi el tráiler. No es que al verlo sintiera que todo mi mundo se ponía patas arriba por haber juzgado tan pésimamente una película solo por su cartel, pero pensé que tal vez no era tan cutrona y que merecía la pena verla…

lunes, 23 de abril de 2012

Pon un clásico en tu vida


Siempre he tenido la sensación de que todo el mundo escondía entre sus gustos un clásico. Me explico: imaginad que vais al cine con un amigo a ver el último estreno de acción, la película más comercial y con más efectos especiales que podáis imaginar, una de esas en las que todo sale volando por los aires, de esas que solo te dan imágenes, escenas de acción, una tras otra y con las que, durante la hora y media que duran, os podéis olvidar absolutamente de todo y no pensar prácticamente en nada. Solo recibís una información que en poco tiempo olvidaréis, nada de ponerse a reflexionar sobre cuestiones pseudofilosóficas de la vida. Absolutamente nada de eso. Pero que os entretiene, que es lo estabais buscando. Bien, entonces, en esa situación, cuando estáis viendo lo más comercial y vacío de preocupaciones que da el cine actual, vuestro amigo os confiesa que es un apasionado del cine de Kurosawa. Y vosotros, que hasta entonces solo habíais compartido con él películas de este género, porque él os lo proponía, os sorprendéis por haber estado pensando siempre que lo más profundo que veía vuestro amigo eran las películas de Steven Seagal. O ese otro amigo que siempre lleva su mp3 plagado de reggeton, pachangeo y demás, y de repente un día, al ir a su casa, veis que lo que copa las estanterías de su casa son todos, absolutamente todos, los discos de los Beatles.


miércoles, 28 de marzo de 2012

Las dos mitades de Pereza


Tal y como hicieron hace algo más de un año los chicos de El canto del loco, esta vez son Pereza quienes han decidido darse un respiro y emprender sus andaduras en solitario. Y una vez más, esto no significa que el grupo se disuelva, sino que están en una etapa en la que quieren probar cosas nuevas, y esas novedades van a llegar con trabajos en solitario. Los habrá que se pongan en lo peor y empiecen a rasgarse las vestiduras llorando desconsoladamente porque los grupos se separan. Yo me quedo con el lado positivo: su creatividad da más resultados. Si antes obteníamos un disco por grupo, ahora tenemos 2 o 3. Más música para disfrutar.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La banda sonora de nuestras vidas


Os haré una pregunta sencilla: ¿alguna vez os habéis dado cuenta de lo importante que es la música en las películas? Sí, seguro que lo habéis hecho. Pregunta absurda. Eso sí, no me refiero a las canciones que todos oímos por la radio y que de repente descubrimos que son parte de la banda sonora de la película, o la que el artista de moda compone para la película de turno y así se promocionan los unos a los otros y todos tan contentos. Hablo de esa música que aparece de fondo para que nos preparemos para lo que va a pasar. Ese “ñi ñi ñi” que acompaña al asesino que, el 99,9% de las veces, estará a punto de clavar un cuchillo, como en Psicosis. O esa melodía empalagosa que oímos cuando los dos protagonistas se cruzan y está a punto de surgir el flechazo. O esos sonidos que, acompañados de los movimientos de cámara adecuados, el paso lento y la respiración acelerada del personaje, nos hacen saber que algo malo pasará.


domingo, 11 de diciembre de 2011

Bailes de cine

La combinación cine + música suele resultar perfecta, y no solo por lo útil que resulta esa banda sonora que aparece en un segundo plano para poner en alerta al espectador sobre lo que va a suceder, sino por esos momentos en los que la música adquiere un mayor protagonismo y los actores se arrancan a bailar o cantar, dejando escenas difíciles de borrar de nuestra memoria.

Podríamos pasar horas hablando de musicales, pero ahí es demasiado evidente que la música es primordial, así que lo lamento, aquí no vais a encontrar la mítica escena de Cantandobajo la lluvia, los movimientos de Danny Zuko al ritmo de “Greased Lighting” o con el tema final “You’re the One that I Want” junto a Sandy, o el mítico salto de Baby con Johnny Castle al ritmo de “The Time of My Life” en Dirty Dancing. No, aquí lo que vais a ver es esos momentos en los que ver a los protagonistas bailar, más que admiración, da vergüencica. Esos momentos en los que, si el que baila fuese un amigo tuyo, y además lo hiciera en público y cerca de ti, tú te irías alejando poco a poco para que el resto del mundo no te relacionara con el bailarín en cuestión. Es decir, esos bailes que todos hemos imitado cuando estamos en la intimidad de nuestros hogares, cuando creemos que nadie nos ve. Y cuando digo todos, digo TODOS. Porque, confesadlo, ¿quién no se ha dejado llevar alguna vez por la música, preferiblemente en compañía de una fregona, y se ha convertido en una rock star o en una réplica del mismísimo Fred Astaire? Lo que yo decía.


domingo, 4 de diciembre de 2011

Bruno Mars

Tal vez los más jóvenes del lugar no la recordéis, pero hace unos años, concretamente 30, en EEUU se creó un canal de televisión destinado a poner vídeos musicales. Esta cadena se llamó MTV o Music Television. Ahora fingen que dicha cadena sigue existiendo pero la “music” es más bien escasa. Es más, si queréis encontrar música en la MTV, u os conformáis con las sintonías de sus programas (la mayoría realities) o ponéis la cadena a horas intempestivas (es decir, muy muy temprano o a altas horas de la noche, preferiblemente los fines de semana).

El caso es que hubo una época en que los planetas se alinearon y cada vez que ponía dicha cadena aparecían videoclips. Una de las cosas buenas que tienen los poquitos momentos musicales de la MTV es que siempre me ayudan a descubrir grupos que de otra forma tal vez no habría escuchado nunca (o a los que me habría costado más recordar al oírles solo en la radio). Eso me pasó con Plan B, de quien os hablé en esta entrada, y me ha pasado con otros como Eliza Doolittle, Neon Trees, Wiz Khalifa, Mike Posner, TheDrums (¿soy la única a la que el cantante la parece calcado a Guti?)... Pero sobre todo me ha pasado con Bruno Mars.


martes, 29 de noviembre de 2011

El viajar es un placer (parte 2 de 2)


(Viene de aquí)

Los otros dos viajes que recuerdo con especial cariño tienen un protagonista común: Albert Espinosa. Desde que descubrí a este hombre hay una cosa que tengo muy clara: le adoro. Adoro su forma de afrontar la vida a pesar de todos los obstáculos que esta nos pueda poner. Adoro la forma en que nos hace ver que tal vez esos problemas no son tan graves como pensamos, porque hay gente que ha salido adelante, con una sonrisa, de cosas peores, y que nosotros también podemos. Adoro sus historias, ya sean en forma de película o de libro. Y en este caso, adoro la longitud de sus libros: la cantidad de páginas perfecta para que dé tiempo a leerlas en lo que tardas en ir de Logroño a Madrid en autobús. Y además, casualmente, en ambos viajes iba sentada en el mismo asiento.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Porque me da por ahí

Llevaba mucho, muchísimo tiempo queriendo poner este vídeo. Escribía una y otra vez una entrada sobre él, pero nunca terminaba de convencerme el enfoque que le daba. No sabía si darle un toque de humor, o uno más crítico, si ponerme seria o tomármelo a la ligera. Y al final, ¿sabéis qué?, he decidido que me quedo con lo último. Pongo el vídeo aquí, sin ton ni son, sin encuadrarlo en un porqué. Lo pongo porque sí, porque me sale de las narices, porque con mi blog hago lo que quiero. Y si a esta señora se le ha ocurrido que por hacer eso que hace habrá gente que la tome muy en serio y lo considere arte, ¿por qué no iba a ser igual con esta entrada?

Vale, no hace falta que me respondáis. Ni mi nombre dice nada al mundo ni hice que los Beatles se separaran, pero… ya me las ingeniaré para que el mundo me conozca y se tome en serio esta entrada absurda.


domingo, 21 de agosto de 2011

La delgada línea del odio al amor (II)


Los más avispados del lugar se darían cuenta de que hace dos entradas, cuando os contaba cómo apareció mi amor por el fútbol, al lado del título se hacía referencia a una más que posible segunda entrada con una temática similar. Y sí, aquí está. Y es que no es el fútbol lo único que hubo un tiempo que odiaba y sin lo que ahora no podría vivir.

En este caso no os hablaré de deportes sino de otra de mis grandes pasiones: la música. Esta siempre ha ocupado un lugar privilegiado en mi casa. Una de las primeras cosas que hago al levantarme es poner música, muchas veces entro al salón y está mi padre en el sofá con sus auriculares, hay unas cuantas canciones que escucho ahora y me recuerdan a los viajes en coche que hacíamos cuando era pequeña a Madrid. Pero no penséis que odié la música, mi odio estaba focalizado en un grupo en concreto.


lunes, 23 de mayo de 2011

Pequeñas cosas que me hacen feliz (VI)

En mi última entrada os hablaba de Eurovisión y, dentro del post, de uno de los participantes. Concretamente, los británicos Blue.

Muchos igual no les conocéis. Son un grupo de cuatro ingleses formado en el 2000 y que en 2005, tras publicar 3 discos y un grandes éxitos, decidió darse un descanso para lanzarse cada uno en solitario. Y ahora, 6 años después, se han vuelto a unir.


sábado, 14 de mayo de 2011

Le guayominí, dus puan

Llegó la noche de Eurovisión. La que otrora era una celebración que reunía a los europeos frente a la tele, ahora se ha convertido, desde mi punto de vista, en una de las mayores frikadas y gastos más tontos que hay (y eso que últimamente nos estamos evitando el tener que celebrarlo en España).



jueves, 31 de marzo de 2011

Confesiones impopulares (VI)

Lo sé, últimamente os tengo más abandonados de lo que me gustaría. Pero para subsanarlo, vengo con una confesión impopular, para que podáis despacharos a gusto.

Nunca he sido fan de BSB.

Cuando estaban en su máximo apogeo yo me negaba a aceptar que alguien con el pelo cortado a cazuela y la cara llena de granos pudiese ser considerado guapo. No entraba dentro de mi ideal de belleza, y eso me costó muchas disputas con mis compañeras de clase, que adornaban sus carpetas con sus fotos mientras que en la mía aparecía Julen Guerrero. Si tenía que quedarme con uno, solía decir que me gustaba Howie, pero sin demasiada convicción, y que Brian era bastante mono -actualmente me quedaría con este último, y es que por desgracia nunca olvidaré la etapa de Howie con melena lacia-.


lunes, 31 de enero de 2011

Nos vamos de concierto: A-68 y El Pescao

La noche del sábado noche fue más musical de lo normal. Nos esperaba un directo doble en el Polideportivo de Las Gaunas: el grupo riojano A-68 y, el plato fuerte, El Pescao. Los primeros nos presentaban un adelanto de su segundo disco, El aguijón, mientras que el primero nos traía su disco de debut en solitario tras el respiro que se han dado los componentes de El canto del loco.

Pero el fin de semana “pescatero” empezó antes con la firma de discos que David Otero realizó en una céntrica librería logroñesa el pasado jueves. Muy cercano con los presentes, compartió risas y pequeñas charlas con los seguidores que allí nos juntamos. Y es que, su música podrá gustar más o menos, pero no se puede negar que el chaval vale un montón: simpático, agradable y con una sonrisa en la cara en todo momento.


domingo, 19 de diciembre de 2010

Nos vamos al cine: Burlesque

Ayer tuve una de las sensaciones que más me gustan: ir al cine y salir de la sala feliz con lo que acabas de ver. Y es aún mejor cuando tus acompañantes están igual y os pasáis horas recordando los detalles más tontos de la película sin poder parar de reir. La película en cuestión fue uno de los estrenos del fin de semana: Burlesque, con Cher y Christina Aguilera.



jueves, 16 de diciembre de 2010

Plan B: The Defamation of Strickland Banks

Soy curiosa por naturaleza. Pero no cotilla. Me gusta saberlo todo, saber de qué me están hablando. Así que si en alguna conversación sale un tema que no sé de qué trata, o lo pregunto o lo recuerdo para informarme más tarde. Si por ejemplo alguien habla de una película que no conozco, cuando llego a casa busco de qué va, quién actúa en ella… Si oigo hablar de un libro, hago lo mismo. Y con la música, ídem. Así que reconozco que internet me resulta muy útil como fuente de información.

Centrándonos en la música, siempre me ha gustado escuchar algo de cualquier artista del que oyera hablar. Si es algún clásico, recurro a mi padre, y si son artistas más actuales, youtube es mi salvación, y ahora también spotify (tranquilos, no voy a hacer publicidad de ninguno de los dos porque los conoceréis de sobra y sabréis darles mejor uso que yo). El caso es que hace poco oí hablar de Plan B. O mejor dicho, vi a Plan B en un videoclip y me llamó la atención su estética… e investigué. Lo primero que oí de él fue esto:

lunes, 15 de noviembre de 2010

Confesiones impopulares (II)

Hace un tiempo, creo recordar que fue en el programa “El intermedio”, una de sus reporteras hizo una de esas preguntas incómodas que a veces les da por hacer, del tipo “si te encuentras en un ascensor con tu mayor ídolo, ¿qué prefieres: que se te escape un eructo o un pedo?”, pero esta vez la pregunta era menos escatológica. La duda en cuestión era ¿cuál es esa canción hortera que te encanta pero nunca lo confesarías?, y sí, como habréis sospechado, voy a confesaros cuál es la mía.

Antes de nada, una aclaración: nunca me las he dado de experta musical, más que nada porque no lo soy, y no hay nada peor que presumir de lo que no eres. Para mí hay dos clases de música: la que me gusta y la que no me gusta, sea del género que sea, aunque sí hay ciertos estilos que predominan en mi biblioteca musical, y otros que es prácticamente imposible encontrar.