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sábado, 11 de mayo de 2013

La última vez…



Aunque ya habíamos tonteado antes, nuestra historia de verdad empezó un 27 de mayo de 2007. Y, como todas las primeras veces, esta también es inolvidable. Después de mucho tiempo, y con “mucho” digo años, esperando a que llegara el día, ese 27 de mayo por fin se hizo realidad. Al verle volví a sentir ese cosquilleo de siempre y esa sonrisa estúpida se instaló en mi cara para no irse en mucho tiempo. Pero, lo dicho, ese día era diferente: íbamos a dar un paso más, el gran paso. Las horas previas estaba hecha un manojo de nervios, los cuales aumentaban a medida que se acercaba la hora. Nuestra gran cita. La primera vez.

viernes, 22 de febrero de 2013

Una noche especial



Si de algo estoy convencida es de que, en la actualidad, el fútbol es una religión. No estoy intentando comparar el dar patadas a un balón con los milagros que dicen que hizo, por ejemplo, Jesucristo, que es el que me pilla más a mano; a lo que me refiero es a ese “algo más” que tiene un partido de fútbol. Los amantes de este deporte sabrán a  qué me refiero.

lunes, 2 de julio de 2012

Un equipo de leyenda


Los que amamos el fútbol y somos relativamente jóvenes muchas veces nos tenemos que conformar con escuchar a nuestros mayores con cierta envidia y notando cómo se nos ponen los dientes largos hablar sobre equipos mágicos del pasado.


martes, 12 de junio de 2012

Cansada del mundo


Hace unos años, bastantes, vi una foto de Mrs. O de joven. La foto no era especialmente artística, pero hubo algo que me llamó muchísimo la atención: el espejo que tenía al lado. Le pregunté por él, si aún lo conservaba, y su respuesta fue afirmativa. Como el espejo en cuestión estaba ya guardado en el baúl de los recuerdos, tuve la suerte de heredarlo, y aún hoy forma parte de la decoración de mi dormitorio.

El espejo no es nada del otro mundo. No tiene un marco espectacular que haga que sea precioso. Al mirarte en él no te ves más alto, más delgado e infinitamente más guapo. Nada de eso. Es simplemente un espejo de 25x31centímetros… pero tiene mensaje. Y eso, precisamente, es lo que hizo que me gustara tanto.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Pequeñas cosas que me hacen feliz (VIII)


Pensándolo en frío, es bastante absurdo que el simple posicionamiento de un objeto en uno u otro lugar nos dé o nos quite la felicidad. Pero eso es así.

Fuera de contexto esta afirmación os puede parecer absurda e incluso exagerada, pero dicha en una determinada situación, creo que puedo asegurar que al 100%, estaréis de acuerdo conmigo. O, ¿acaso es lo mismo que un balón esté 2 centímetros por encima del larguero de una portería de fútbol que 2 centímetros por debajo? Lo dicho, el posicionamiento determina nuestra felicidad.


domingo, 15 de abril de 2012

Trasteando con el androide (EPL, parte 2)


Como os contaba el otro día, muchas veces me cuesta dar con la aplicación perfecta para mí, y con las apps sobre la Premier League no fue distinto. Después de tener durante meses la aplicación perfecta, esta desapareció, y entonces comencé de nuevo la búsqueda, que me llevó otros cuantos meses, hasta dar con Simple EPL Scores, de la que os hablé en la entrada anterior. Ahora bien, aunque os dije que esa era la que más me gustaba, no quería quedarme a medias y no compararla con otras opciones que también había descargado.

jueves, 12 de abril de 2012

Trasteando con el androide (EPL, parte 1)


Soy una tiquismiquis con las aplicaciones. Así de claro. Además, si tenemos en cuenta que la memoria interna de mi móvil no es para echar cohetes, que me resisto a pagar por una aplicación (y más teniendo tantas gratis entre las que elegir), y que a veces me cuesta mucho dar con la app perfecta, entenderéis que haya habido veces que he podido descargar hasta 10 aplicaciones distintas antes de quedarme con la que realmente me ha convencido. Por eso, me cuesta mucho recomendar aplicaciones, porque pocas personas están dispuestas a escuchar una respuesta distinta a “bájate esta”. El caso es que, mi proceso hasta dar con la app perfecta, suele empezar buscando en foros de internet a ver si alguien cuenta cuál le ha ido mejor, y de ahí me voy al Market (o ya Google Play) y sigo investigando: reviso reseñas, puntuaciones, características… hasta encontrarla. Y como además de tiquismiquis, soy cabezota, suelo dar con ella.


miércoles, 21 de marzo de 2012

Confesiones impopulares (IX)


En una época en la que lo más fácil parece ser que es subirse al carro de los que le critican y hacen sangre de cualquiera de sus errores, yo voy a hacer todo lo contrario. Algunos me tacharán de tarada, dirán que no tengo ni idea de lo que digo. Pero bueno, yo aceptaré sus críticas y seguiré con mi misma opinión. Y es que, yo... yo...

Yo soy fan de Torres.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Ídolos desde dentro

Lo admito: soy un poco mitómana. Así que las biografías me vienen bastante bien para saciar mi curiosidad. Eso sí, hasta ahora, solo he leído un par de ellas, y de dos personas con varias cosas en común. Ambos pertenecen al mundo del fútbol, son leyendas vivas de sus equipos (en los que han estado desde niños) y gracias a ambos he querido un poco más a esos clubes. A pesar de eso, hay una diferencia vital entre ambos libros, o mejor dicho entre la perspectiva con la que leí cada una de las autobiografías. Os cuento.


jueves, 26 de enero de 2012

Pequeñas cosas que me hacen feliz (VII)

Desde hace unos meses, y por casualidad, en mi casa se instauró una pequeña tradición. Bueno, más que en mi familia, la tradición la llevamos a cabo mi madre y yo, y consiste en lo siguiente: cada jueves, después de comer y de recoger la mesa, encendemos el ordenador (si es que no está ya encendido a esas horas), entramos en la web de Marca y vemos el capítulo de Marcatoons de esa semana. Es una tontería, algo muy breve, apenas 2 minutos, pero es algo que sabemos al 100% que nos sacará una sonrisa y alguna carcajada. Sí, dentro de los 1440 minutos que tiene cada día, o de los 10080 que hay en una semana, tenemos asegurado que por lo menos dos van a ser muy buenos y va a merecer la pena esperarlos semana a semana. Y, por si fuera poco, el tiempo que empleamos después en recordarlos son más minutos de felicidad que añadimos a la lista.


lunes, 11 de julio de 2011

La delgada línea del odio al amor (I)


Teniendo en cuenta la fecha que es hoy, creo que es bueno momento para contaros algo: de pequeña, odiaba el fútbol. Quizás os parezca algo de lo más normal, una niña a la que no le gusta el fútbol, pero los que me conocéis ahora seguro que tardáis un tiempo en pensar en mí sin el fútbol en mi vida.

Desde pequeña he vivido rodeada de futboleros. Mi abuelo, socio del Logroñés; el otro, quinielista y de los que veía todos los partidos que pusieran, y gran parte de mis tíos, enamorados de este deporte. El gen del fútbol se saltó a mis padres, a ellos les picó más el gusanillo del ciclismo, así que lo normal en mi casa eran las largas tardes de verano pegados a la tele viendo las inolvidables carreras de Perico y las victorias de Indurain en la ronda gala. Yo, para tocar las narices, decía que era fan de Virenque, y cada vez que le veía terminar el Tour en el podio con su maillot de topitos, era feliz. Y es que para mí el Tour terminaba así: Indurain de amarillo, Virenque como líder de la montaña y Jalabert con el verde de la regularidad. No sé si esto de repitió muchas veces, pero a mí se me quedó grabado así.


lunes, 29 de noviembre de 2010

El Clásico


He intentado mantenerme ajena a todo el nerviosismo que reina en las televisiones y en los estómagos (porque en el estómago es donde yo siento los nervios) de los aficionados de ambos equipos, pero finalmente no he podido. Como comprenderéis no estoy nerviosa, para mí es un lunes normal y corriente como cualquier otro, pero sé que si jugara mi equipo, y más contra su eterno rival, sentiría algo de nervios, aunque seguramente no tantos como los aficionados de los equipos que juegan hoy porque cuando juega mi equipo, aunque sea contra su eterno rival, las televisiones no nos bombardean con información constante acerca del partido. Porque sí, por mucho que aún haya gente que se sorprenda al leer esto, EXISTEN MÁS EQUIPOS ADEMÁS DE BARÇA Y MADRID. Pero bueno, ese es otro tema en el que no vamos a meternos.


jueves, 11 de noviembre de 2010

El día 11

Una persona normal hoy os estaría contando que está a punto de ser tía por primera vez ya que a su prima le falta poquísimo para dar a luz (sí, mi prima, porque si hacemos caso a la segunda acepción del DRAE para sobrino, este es, respecto de una persona, el hijo o hija de su primo o prima). Pero, ¿quién ha dicho que yo sea normal? Así que hoy, día 11, os voy a hablar de lo que pasó hace exactamente 4 meses. Creo que no hace falta recordar qué día fue, aunque para quien  no quiera echar cuentas, diré que sí, que estoy haciendo referencia al 11 de julio.

Hace unos cuantos años, concretamente en el 2006, empecé a pensar que ese día sería para mí sinónimo de malos recuerdos, los peores que hasta el momento he tenido como aficionada al fútbol. Ese día sucedió algo que, aunque tenía asumido que llegaría, en absoluto esperaba que llegara tan de repente. La persona por la que empecé a amar este deporte se retiraba entre lágrimas. Lágrimas que eran el reflejo, no solo de que estaba abandonando al equipo de su vida, sino de que pasaba algo más de puertas para adentro, pero que él seguramente nunca confesará. Y esas lágrimas se me contagiaron, y se convirtieron en lágrimas de pena por ver que ya no volvería a ver jugar nunca más a esa persona, pero sobre todo en lágrimas de rabia al ver cómo se estaba tratando a uno de los últimos mitos del Athletic. Y confieso que aún se me escapa alguna cuando veo las imágenes, porque para mí nunca será fácil ver llorar a Julen Guerrero.